miércoles, 12 de diciembre de 2012
Mientras ella
miraba como esos ojos no dejaban de seguirla y aquellas manos hostigaban su cuerpo,
pensaba tranquila como serían los 10 minutos siguientes, existían varias
opciones de las cuales se podía aferrar a la nada , en su costado izquierdo una
tina de ensueños, una llave a medio cerrar y una gotera que iba al ritmo de
alguna tonada constante del cuerpo; el derecho estaba compuesto por inyecciones
de vida directo al corazón. Claro , ella no lo dudo ni dos minutos, ya que el
tiempo del reloj no paraba; la relatividad se hacía presente en ese instante, se
quitó la ropa lentamente, primero los pantalones, continuando por la pequeña
blusa que dejó al descubierto sus sueños, quedando sólo con sus pequeños miedos
puestos en alguna parte. Siempre pretenciosa su labial rojo no dejó el lugar de comodidad, la comisura de sus
labios era adornada por la feminidad.
domingo, 9 de diciembre de 2012
El capítulo
El capítulo del libro
era él
Nunca creí
que llegaría el día en el que alguien
vendría a cambiar mi vida, poner mi
cabeza cerca de las nubes más blancas y mis manos tocando la primera estrella
de la noche. Lo bonito del amor es que te sorprende todos los días, lo bonito
de estar enamorada es que no se busca ni se elije; siempre creí que yo era un
ser bastante racional como para no volverme loca ni regirme por sentimientos efímeros, pero ¿sabes?, se siente perfectamente
bien depender del amor, me hace sentir tan viva despertar en la mañana y saber
que quizás ese día podría tomar tu manos, o besar tus labios, simplemente es lo
que llena mi vida.
Él ¿quién
es él? , mi brújula de amor y felicidad,
mi mapa al sueño más largo, el tesoro del cofre más buscado que llegó a mi vida
en forma de palabra y libros. Un día dejé que entrara en mi puerta una palabra,
dejé que ella corriera por los días y se llenara de frases y formara su propio capítulo,
el capitulo sin nombre sin sentido y por supuesto sin final, desde esa palabra,
nació un libro que tenía un pequeño epígrafe que decía ‘’al parecer estoy
perdido en los ojos y manos de un lector ajeno’’, miré cada hoja de aquel libro
sin leerlas, lo guardé, lo amé, pero no lo leí. Él es mi libro favorito, mi
palabra pérdida dentro de un capítulo de tragedia, él es todo en ese cuento
formado por mi lápiz predilecto. En aquel libro escrito con tinta invisible para
los ojos de los mortales, esta mi historia, con un comienzo, sin mucha historia
y sin final, pero ahí existe mi sueño, allí se encuentra mi felicidad hecha persona,
hecha hombre y dispuesto a amar…
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